La iniciativa convierte a Santa Fe en la única provincia de la Argentina en estructurar un esquema público-privado de esta naturaleza, permitiendo abaratar el costo crediticio directamente en el mercado de capitales.
Con un fondeo inicial de $1.000 millones aportados por las arcas provinciales, la herramienta ya movilizó $10.184.251.711 directamente hacia la economía real, consolidándose como un respaldo concreto de liquidez para las micro, pequeñas y medianas empresas locales.
Los números confirman el ritmo del instrumento: hasta el momento se liquidaron 861 operaciones en beneficio de 82 pymes y comercios santafesinos, mientras que otras 121 firmas ya cuentan con su certificado de elegibilidad cargado en el sistema.
Para aliviar el costo financiero de las empresas, la Provincia ya aportó $252.256.699 en bonificación de tasas, lo que representa la ejecución del 25,2% de la partida inicial dispuesta para el programa, garantizando un amplio margen disponible para nuevas solicitudes.

