Posteriormente, anunció una "prohibición muy sencilla", pero no explicó cómo funcionaría. No está claro si se impediría la entrada a las instalaciones de la Casa Blanca a los empleados de dichos medios.
CNN criticó duramente la medida, calificándola de "ataque ilegal" contra la libertad de prensa en Estados Unidos. Es probable que la decisión de Trump enfrente impugnaciones legales.
"CNN respalda plenamente a nuestro equipo en la Casa Blanca y su cobertura imparcial y precisa. Tenemos el derecho, en virtud de la Constitución de Estados Unidos, de realizar esa cobertura sin obstáculos ni interferencias por parte del gobierno", dijo la cadena en un comunicado.
"Si se llevara a cabo la prohibición con la que amenazó el presidente Trump, constituiría un ataque ilegal contra ese derecho fundamental y protegido por la Constitución", añadió.

