El funcionario arribará a Buenos Aires el 9 de octubre y mantendrá reuniones con funcionarios del área económica, responsables de infraestructura y representantes de la Casa Rosada para definir las primeras iniciativas que podrían incorporarse al esquema de financiamiento impulsado por Washington.
La visita se inscribe en la nueva etapa operativa del Corredor Andes-Atlántico, presentado oficialmente el pasado 23 de septiembre en Nueva York. La iniciativa busca fortalecer la conectividad logística y energética entre el noroeste argentino, Vaca Muerta, la Hidrovía Paraná-Paraguay y los puertos del Atlántico mediante inversiones en transporte, redes eléctricas, ductos y sistemas digitales.
La DFC es uno de los organismos que la administración estadounidense prevé utilizar para estructurar parte de las inversiones.
La agencia tiene capacidad para otorgar préstamos, garantías financieras, seguros contra riesgos políticos y participar en proyectos junto al sector privado.
No obstante, los US$7.000 millones anunciados forman parte de un marco de financiamiento más amplio acordado entre Argentina y el Banco de Exportación e Importación de Estados Unidos (EXIM), destinado a respaldar iniciativas estratégicas hasta 2027.

