“Lamentablemente puede pasar en otro lado. No hay ventas y la industria se está cayendo a pedazos”, sostuvo.
Para el dirigente sindical, el escenario que atraviesa la fábrica de heladeras de Rosario no constituye un caso aislado, sino que refleja las dificultades que enfrenta buena parte del sector productivo.
La retracción de las ventas y la competencia con los artículos importados aparecen, según su análisis, entre los factores que complican la continuidad de las empresas nacionales.
“Lamentablemente, todo lo que entra de afuera no se puede competir hoy”, afirmó Cartazo, al describir un panorama que pone en riesgo los puestos de trabajo y las posibilidades de sostener la producción local.

