El pollo desplazó a la carne vacuna como la carne más consumida por los argentinos. Entre agosto de 2025 y julio de 2026, último período con información comparable para las tres principales carnes, el consumo aparente de pollo llegó a 47 kilos por habitante, frente a los 46,7 kilos registrados por la carne bovina.
El cambio se produjo en un contexto marcado por el encarecimiento relativo de la carne vacuna. Según un informe elaborado por Juan Manuel Garzón y Franco Artusso, del Ieral de la Fundación Mediterránea, durante el último año los hogares encontraron precios considerablemente más bajos en sus principales sustitutos.
La diferencia quedó reflejada en una comparación directa: con el dinero necesario para comprar un kilo de carne vacuna pudieron adquirirse, en promedio, 3,6 kilos de pollo entero o 1,9 kilos de pechito de cerdo.
Según el relevamiento, con lo que cuesta un kilo de carne vacuna se compran aproximadamente 3,6 kilos de pollo. Esa brecha genera incentivos muy claros para que las familias sustituyan una carne por otra.
