El estudio compara la prestación del Sistema Único de Asignaciones Familiares (SUAF) con la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Prestación Alimentar.
El relevamiento advierte que, pese a que ambas asignaciones se actualizan mensualmente por inflación desde julio de 2024, la prestación del sistema contributivo no logró recuperar lo perdido durante la última década.
Para un hogar tipo, de dos adultos y dos chicos, la asignación del SUAF pasó de cubrir el 40% de la canasta básica alimentaria en 2016 al 20,8% en septiembre 2026, según el ODSA.
En el mismo período, la AUH sumada a la Prestación Alimentar subió del 32% al 48,7% de esa canasta.
El informe atribuye la diferencia a decisiones de política más que a la inflación.
Desde 2020 los hogares con AUH cobran además la Prestación Alimentar, y en 2024 el monto de la AUH se duplicó sin un refuerzo equivalente para el sistema contributivo.
Desde julio de 2024 ambas asignaciones se actualizan cada mes según la inflación de dos meses antes. Según el ODSA, ese mecanismo frenó el deterioro del SUAF, pero no permitió recuperar lo perdido.
La AUH, en cambio, valía en septiembre un 9% más que en 2016 en términos reales, Según el informe, al sumar la Prestación Alimentar, el poder de compra de ambas transferencias resultaba un 60% mayor que diez años atrás.

