El presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, hizo ayer una enfática defensa de la independencia de la Justicia y por primera vez mencionó expresamente a la presidenta Cristina Kirchner para decir que los magistrados deben mantenerse al margen de cualquier tipo de expresión.
“Cuando asumimos un cargo público, debemos saber que hay presiones de todos lados. En todo juicio hay presiones de la partes intervinientes, sobre todo si alguien tiene poder.
Pero eso no nos puede afectar como jueces. Si la Presidenta dice algo, que lo diga. Lo que no nos puede pasar es que esas opiniones nos afecten. Si un juez se siente presionado, se debe retirar del cargo”, señaló en una entrevista con el diario La Voz del Interior. Y después agregó: “Los jueces están para poner límites al gobierno de turno”.
Al mediodía, la Presidenta pareció acusar recibo, al decir que, “en lugar de dar tantos discursos, quienes tienen la máxima responsabilidad del Poder Judicial deberían dotar a todos nuestros juzgados de mayor cantidad de empleados, de mayor cantidad de recursos, de mayor cantidad de elementos para que puedan hacerlo eficazmente”

