El kirchnerismo cuestiona el estado de salud del ministro decano del máximo tribunal, de 97 años, y con este proceso investigativo busca avanzar en su destitución.
Uno de los argumentos del Gobierno es, al esgrimir una supuesta “incapacidad” de Fayt, que la Corte está paralizada y que se necesita, en consecuencia, ampliarla o desplazarlo para sumar un nuevo ministro.
El diputado nacional y titular del bloque Unión PRO, Federico Pinedo, señaló que a Fayt “no quieren sacarlo por un mal desempeño sino porque no es kirchnerista” y consideró las críticas del oficialismo al magistrado como “un maltrato”.
La diputada nacional por la Coalición Cívica Elisa Carrió advirtió que el Gobierno está “presionando moral y psicológicamente” al juez.
“No sólo estamos frente a un nuevo ataque del Gobierno contra la Justicia sino que, además, nos encontramos frente a un acto vejatorio y cruel”, planteó Carrió. “Mientras tanto sostienen a procesados por coimeros”, disparó la diputada Margarita Stolbizer.

