El arzobispo de Buenos Aires, cardenal Mario Poli, presidió la novena misa en solidaridad con las víctimas de la trata de personas en la Plaza Constitución, donde llamó a "no ser indiferentes a los dramas humanos", a los que lamentablemente nos vamos acostumbrando".
"El dinero que corre detrás de la trata y de todos los maltratos que hay en la Argentina está manchado de sangre, no sirve, circula mal, no construye, no nos va a dar progreso, nos va a dar miseria", aseveró.
"Hay que decirle no a la trata. Vamos a denunciar desde la Eucaristía a aquellos que negocian con el maltrato humano", sostuvo, y agregó: "No seamos nunca indiferentes ante el dolor del hermano, nunca más".