“Por supuesto prefiero que Aranguren diga que trae su dinero a la Argentina”, remarcó. Aunque matizó su discurso advirtiendo que, en los casos de los ministros Luis Caputo y Nicolás Dujovne, por nombrar sólo dos de los funcionarios oficialistas que mantienen su dinero fuera del país, “no hay delito ni nada fuera de la ley”.
Es que justamente el planteo que le realiza la oposición y gran parte de la ciudadanía es del orden moral, no jurídico. ¿Cómo esperar que las empresas confíen en el país si ellos no lo hacen?

