![]() |
La entidad recordó que el déficit récord de 2017 parecía que se profundizaría en 2018 y el primer trimestre convalidó las proyecciones: pese a que las ventas externas treparon 14%, las compras saltaron 21% y el rojo comercial de bienes se duplicó, al pasar de US$ 1.200 millones en el período enero-marzo de 2017 a US$ 2.400 millones en igual período del año pasado.
Sin embargo, en el segundo trimestre las perspectivas cambiaron completamente. Por un lado, el salto cambiario, la aceleración inflacionaria y la consecuente pérdida de poder adquisitivo golpearon a las perspectivas de las importaciones.
Por el otro, la sequía, inesperada unos meses atrás, atacó a las proyecciones exportadoras. No obstante, dado que el primer punto opera con rezagos (su impacto comenzó a sentirse al cierre del segundo trimestre) y que el segundo se suplió con suba de precios (+11%) más la compra a Paraguay de porotos de soja y su exportación procesada, los cambios tardarían en observarse.

