El año electoral se avecina y los políticos dan los primeros pasos para posicionarse de cara a las elecciones. Por eso, vicejefe de Gobierno porteño, Diego Santilli, que aspira al parecer a un cargo en la provincia empieza a cruzar cada vez más la frontera que separa la Ciudad del territorio de la provincia de Buenos Aires.
Implementó para promocionarse un llamativo mecanismo para beneficiar a intendentes opositores en la entrega de patrulleros que quedan fuera de circulación en la ciudad donde gobierna junto a Rodríguez Larreta luego de los tres años de uso. Para evitar su desguace o la subasta de las unidades, el gobierno porteño cerró convenios para que esos móviles sigan operativos en municipios que los precisan dentro de las guardias urbanas.
El viernes, Santilli llegó a Mar del Plata, distrito que gobierna Juntos por el Cambio, gobernado por Guillermo Montenegro. Firmó el acuerdo para la entrega en comodato de cinco unidades móviles durante un período de cinco años.
La semana pasada, el benefactor del erario público porteño estuvo en La Plata y entregó cinco patrulleros. El intendente de La Plata, Julio Garro de Cambiemos agradeció la donación.
En enero, había hecho lo propio en el distrito de Lanús que gobierna Néstor Grindetti. Otra vez, cinco patrulleros que eran cedidos en comodato a un distrito del PRO.
Es decir, Santilli salió a hacer beneficencia con los dineros públicos, traspasando bienes de CABA a al menos tres distrito gobernados por su mismo signo político, bajo la forma de convenio. Teniendo en cuenta la gran demanda de dinero que la pandemia insume, la venta de esos patrullero bien podría haber colaborado para mejorar la deficiente campaña de vacunación que tuvo su punto cúlmine a comienzos de semana en el Luna Park.

