Furfaro reconoció que, de comprobarse su responsabilidad, aceptará las consecuencias, dijo “Si yo soy el culpable, seré culpable”.
Sin embargo, sostuvo que no duerme tranquilo debido a la exposición mediática y a la falta de pruebas concretas que acrediten su culpabilidad.
Asimismo, responsabilizó a la ANMAT y al Ministerio de Salud por no retirar de manera oportuna el lote contaminado: “Nosotros sacamos sesenta mil ampollas el primer día y después el ANMAT las tendría que haber sacado en dos días… y no lo hizo; lo terminó haciendo el juez”.
El empresario también aseguró que prefiere ir preso antes que se oculte la verdad y reiteró su desconfianza hacia las autoridades sanitarias y el Gobierno: “Confío en este juez, pero no confío en el ministro Lugones, no confío en la titular de la ANMAT porque miente, no confío en este Gobierno”.
Por su parte, el ministro de Salud, Mario Lugones, apuntó directamente contra García Furfaro, calificándolo de “delincuente” y denunciando supuesta connivencia política en el crecimiento del laboratorio.
