La abrumadora mayoría se conformó con votos de la totalidad del interbloque peronista, parte de la Unión Cívica Radical (UCR), PRO y otros representantes provinciales.
Tras romper con los gobernadores a finales de junio pasado en una reunión en el CFI y la derrota electoral en la provincia de Buenos Aires, el Gobierno volvió a tender puentes en los últimos días con los líderes provinciales. Sin embargo, la suerte ya estaba echada en la Cámara alta.

