Según dio a conocer este lunes el Índice Nacional de Estadística y Censos (Indec), la deuda externa bruta, (comprende los pasivos externos que requieren el pago del principal y/o intereses en el futuro) medida a valor nominal, creció en u$s23.783 millones (+8,5%) respecto del primer trimestre.
Así, llegó a unos u$s305.043 millones, el máximo nominal desde que el organismo oficial de estadísticas públicas comenzó los registros, allá por 2006, es decir casi dos décadas.
De este monto, casi el 60% corresponde a obligaciones con el FMI, mientras que el 30% restante corresponde casi en su totalidad a préstamos del BID, el BIRF y el CAF.
Creció el peso de la deuda con organismos internacionales
El factor principal de este incremento fue el mayor endeudamiento del gobierno general por u$s18.480 millones. A su vez, esto fue traccionado por un desembolso del FMI por u$s12.398 millones.
Por su parte, el Banco Central (BCRA) registró un incremento de pasivos por u$s2.380 millones, a raíz de la ampliación de la operación de REPO, que fue concertada con siete bancos internacionales.
El endeudamiento de sociedades no financieras, hogares e instituciones sin fines de lucro (ISFLSH) trepó en u$s2.435 millones, mientras que el del resto de los bancos aumentó en u$s559 millones.
En contraposición, la deuda de otras sociedades financieras disminuyó en u$s71 millones.
Si bien el ratio deuda externa/exportaciones anuales subió en el período en cuestión y superó el 300%, vale aclarar que este indicador ha sabido estar en niveles más altos durante los últimos años (llegó a cruzar el 400% a fines de 2020/principios de 2021.
Por otra parte, el informe exhibió que más del 70% de la deuda externa en moneda extranjera tiene un vencimiento a largo plazo.

