Se formó con grandes maestros como Augusto Fernandes, con quien fue parte del grupo fundacional ETEBA junto a figuras de la talla de Lito Cruz y Héctor Bidonde. Su talento la llevó a integrar el elenco estable del Teatro San Martín y a brillar en obras icónicas como "Venecia", "El violinista en el tejado" y "Seis personajes en busca de un autor".
En reconocimiento a su inmenso aporte a la cultura, en 2004 recibió el Premio Podestá a la Trayectoria Honorable, otorgado por su sindicato y el Senado de la Nación. En cine, dejó actuaciones memorables en clásicos como "Plata dulce" y fue aclamada por la crítica por sus roles en "Mundo grúa" y, especialmente, en "El abrazo partido", que le valió el reconocimiento masivo.
