El gobierno del presidente Javier Milei inicia una semana que marcará el pulso de su legitimidad política cosechada en las urnas el pasado 26 de octubre y en la que quedará expuesto el nivel de consenso que logró absorber el esquema de poder diseñado por la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, y los Menem.
Tras la victoria en los comicios legislativos, los vencedores en la interna del Poder Ejecutivo (el karinismo) se dedicaron a mover piezas y rearmar una administración que había detonado los canales con los gobernadores denominados “dialoguistas”, entre ellos, varios peronistas.
Con un Santiago Caputo con menos herramientas en la caja, en los dos años de Milei nunca había quedado tan claro el loteo interno en Balcarce 50 como ahora. En el último mes y medio, el ministro del Interior, Diego Santilli, recorrió provincias y recibió a mandatarios provinciales en Casa Rosada.
Su único cometido fue y es aprobar el Presupuesto 2026.
Tan delimitados quedaron los roles en el nuevo mosaico que Santilli ni siquiera mantendrá el monopolio de la agenda con el Congreso en sí, sino que para ese trabajo el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, dispuso que Ignacio Devitt sea el encargado de aceitar conversaciones de alto interés para la Casa Rosada.
El desafío de Santilli tendrá un primer round este lunes a las 17 cuando quede constituida la Comisión de Presupuesto y Hacienda.Quedará en manos de Alberto Benegas Lynch, quien también lo reemplazó en el mismo lugar cuando Espert pidió licencia.
Benegas Lynch, con el apoyo del jefe de la bancada, Gabriel Bornoroni, buscará un trámite exprés y hay buenas expectativas al respecto.

