La empresa justificó el parate en el sobrestock generado por el desplome del consumo y la fuerte caída de ventas, que según delegados acumuló unas 13 mil toneladas menos respecto al año pasado. Se trata de la primera vez que la compañía detiene totalmente su actividad por motivos productivos y no por cuestiones técnicas.
Se otorgará una semana de vacaciones general y una de licencia paga para evitar un conflicto gremial mayor. Además habrá sectores que estarán sin actividad por una semana más.
Aunque la empresa garantizó el pago de salarios, bono de fin de año, beneficios tradicionales y un voucher de $53.000 para la proveeduría interna, la inquietud persiste porque no hay perspectivas de revertirse la situación general.
