El plan, propuesto formalmente a principios de este mes por el subsecretario de Política Exterior en funciones, Juan Navarro, contaría con el compromiso del canciller Pablo Quirno, siempre según el prestigioso medio estadounidense.
La mecánica sería la siguiente: personas detenidas ilegalmente en la frontera de EE.UU. serían trasladadas a Argentina —a miles de kilómetros de distancia— para que, desde allí, se coordinen los vuelos finales hacia sus naciones de origen.
A pesar del entusiasmo oficial por la alianza con Washington, los documentos obtenidos por el Times muestran preocupaciones internas en el Gabinete libertario, como el temor a un rechazo social en un país históricamente forjado por inmigrantes.

