La medida va en línea con la idiosincrasia de la administración libertaria, que sigue los pasos de su aliado del norte y rechaza el multilateralismo en el mundo, trazando una agenda geopolítica paralela al principal imperio global.
El 7 de enero, en un memorándum dirigido a todas las agencias del Gobierno estadounidense, Trump llamó a retirarse de al menos 66 organismos y tratados internacionales «contrarios a los intereses» de su país.
Entre ellos, 31 pertenecen a la ONU, tales como el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales, el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (ECOSOC), el Fondo para la Consolidación de la Paz y la Convención Marco de ONU sobre el Cambio Climático, entre otras.
La Cancillería y su titular, Pablo Quirno, son los que evalúan la situación para ver qué tan conveniente sería seguir la misma línea que el país del norte.

