Durante el rezo del Ángelus en el Palacio Apostólico, el pontífice instó a las partes involucradas a abandonar el camino de la violencia y abogar por una salida basada en la justicia, la estabilidad y el respeto irrestricto al marco constitucional.
En su mensaje desde la ventana de la Plaza de San Pedro, el líder de la Iglesia Católica fue tajante al reclamar que se garantice la soberanía del país sudamericano y se asegure "el Estado de Derecho inscrito en la Constitución".

