Según establece el reglamento de la misma FIFA por el bombardeo unilateral y el secuestro de un presidente, EE.UU. no podría debería ser sede del próximo mundial y su selección debería ser vetada de todas las competiciones internacionales.
Al igual que Rusia, que desde el 2022 tiene prohibido competir en torneos de FIFA y UEFA por la invasión a Ucrania, Estados Unidos debería también ser suspendida de los deportes internacionales.
La historia de las Copas del Mundo está plagada de exclusiones que excedieron lo deportivo. Alemania y Japón fueron vetados del Mundial 1950, durante la segunda guerra mundial.
Sudáfrica estuvo fuera de las Copas del Mundo entre 1970 y 1990 debido al régimen del apartheid; incluso Yugoslavia quedó fuera de la edición 1994 por sanciones internacionales durante la guerra de los Balcanes.

