El cambio se implementó mediante el DNU 274/2024, que reemplazó el esquema de actualización de la Ley 27.609 por uno basado exclusivamente en la inflación.
Esta decisión fue una de las herramientas que le permitió a la administración libertaria lograr el superávit fiscal.
Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) estimó que, tras los aumentos por inflación de diciembre, la jubilación mínima sin bono se ubica en $340.886.
En contraste, de haber continuado vigente la fórmula anterior, el haber mínimo alcanzaría los $434.279, lo que representa una brecha de $93.393 mensuales para los beneficiarios del sistema previsional.
El documento señala que “la fórmula anterior, en el tiempo, hubiera sido superadora para los haberes jubilatorios, y se la eliminó intencionalmente antes de que se produjeran las mejoras”.

