Según un informe publicado por la agencia Bloomberg, el presidente de los Estados Unidos planea exigir una contribución mínima de 1.000 millones de dólares en efectivo para aquellos países que aspiren a un asiento permanente en el organismo.
El borrador de los estatutos, al que tuvo acceso la mencionada agencia, establece una estructura de gobernanza donde la figura de Trump centraliza el poder de decisión.
Aunque el Consejo busca presentarse como una alternativa para "promover la estabilidad y asegurar una paz duradera en zonas de conflicto" —con la Franja de Gaza como primer objetivo—, los críticos ya lo señalan como un intento directo de rivalizar con las Naciones Unidas (ONU).

