El gasto militar anunciado por Trump superaría por más de 1,2 billones de dólares el presupuesto del segundo país que más invierte en el rubro, China, cuyo presupuesto militar ronda entre los 230.000 y 250.000 millones de dólares.
De este modo, el gasto militar de Estados Unidos será seis veces más grande que el del gigante asiático, consolidando una brecha sin precedentes entre la primera y la segunda potencia militar del mundo.
El que será el presupuesto más alto en la historia de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos no solo apunta a sostener su supremacía militar, sino también a ampliarla.
Con estos fondos, el Pentágono buscará modernizar sus principales sistemas de armas, reforzar la presencia global del país y acelerar el desarrollo de nuevas tecnologías clave para los conflictos del siglo XXI.

