Las condiciones térmicas adversas incrementaron la exigencia sobre los equipos de emergencia que trabajan para contener el avance del fuego.
De acuerdo con los registros meteorológicos, este viernes la temperatura máxima alcanzará los 30 grados, mientras que en los días siguientes los valores no descenderán de los 28 grados.
El pico de calor se espera para el jueves, jornada en la que el termómetro podría trepar hasta los 34 grados, en un escenario considerado sofocante para la zona.
Este panorama se suma a una sequía prolongada y a la presencia de vientos intensos, factores que profundizaron la crisis en Chubut.
Los incendios forestales arrasaron con miles de hectáreas, provocaron la autoevacuación de decenas de familias y obligaron a desplegar un operativo de emergencia de gran escala.
El servicio meteorológico anticipó una semana sin precipitaciones y con temperaturas elevadas, motivo por el cual las autoridades reforzaron los mecanismos de coordinación operativa para evitar que los focos ígneos continúen expandiéndose.
