Una de estas últimas es la industria automotriz, ya sumamente golpeada por la menor demanda desde Brasil, en un contexto en el cual los autos chinos ganan preponderancia en la región, lo cual se suma al proceso de apertura comercial que genera mayor presión competitiva.
Según datos oficiales del INDEC, la división de vehículos y autopartes se derrumbó 23,2% entre noviembre de 2023 y diciembre de 2025, transformándose así en el tercer rubro industrial más golpeado de la era Milei, solo por detrás del textil y de la producción de caucho y plásticos (que incluye por ejemplo la fabricación de neumáticos).
Según datos de la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA), en diciembre se derrumbaron tanto las exportaciones como las ventas a concesionarios, en términos interanuales. Además, referentes del sector marcaron un retroceso en el nivel de comercialización de autopartes en el mercado interno, que acompaña la menor actividad de las terminales.
Frente a este escenario, el trato con EEUU incluye la eliminación de gravámenes para 221 posiciones arancelarias, como máquinas, material de transporte, dispositivos médicos y productos químicos, la reducción al 2% para otras 20 posiciones, principalmente autopartes, y el otorgamiento de cuotas para vehículos, carne y otros productos agrícolas.

