El mercado local sufrió otra rueda complicada, en medio de un clima tenso, marcado por el ruido político tras la salida de Lavagna del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) y la postergación de la implementación de la nueva fórmula para medir la inflación.
Por segunda ronda consecutiva, los activos argentinos vivieron desplomes generalizados en las acciones que cotizan en Nueva York y una nueva suba del riesgo país, que anotó su mayor incremento en tres meses.
Los papeles de empresas argentinas en Wall Street (ADRs) registraron caídas de hasta el 8%, encabezadas por Bioceres, seguida por los bancos Grupo Supervielle (-7,4%) y BBVA (-7,1%).
En la Bolsa local, el índice S&P Merval retrocedió un 2,9% en pesos. El malhumor del mercado también golpeó a la deuda soberana. Los bonos en dólares extendieron su racha negativa: los Globales cayeron hasta un 0,8% (con el GD46 a la cabeza) y los Bonares cedieron hasta un 1,4%, arrastrados por el AL41.
Esta dinámica impactó directamente en el Riesgo País medido por J.P. Morgan, que anotó su mayor suba en casi tres meses y se dirigió hacia los 520 puntos básicos, impidiendo perforar nuevamente el piso de los 500 puntos que había logrado la semana pasada.

