El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó la participación en “importantes operaciones de combate”.
La información fue confirmada en un primer momento por la oficina del ministro de Defensa israelí, Israel Katz, en un comunicado, que señaló que el ataque buscaba “eliminar amenazas”, pero no ofreció más detalles.
El primer ataque ocurrió cerca de las oficinas del ayatollah Ali Khamenei, en Teherán. En un principio no estaba claro si el líder supremo de Irán, de 86 años, se encontraba en las dependencias.
Poco después, un funcionario iraní aseguró que fue trasladado a un “lugar seguro”, según informó The Jerusalem Post.
Tras ello medios estatales iraníes informaron sobre explosiones en otras ciudades iraníes como Qom, Isfahán, Kermanshah y Karaj.
En un video difundido en redes sociales, el presidente estadounidense afirmó que el objetivo es “destruir sus misiles y arrasar su industria misilística” y advirtió al régimen iraní: “Serán borrados”.
Además, sostuvo que la ofensiva busca “defender al pueblo estadounidense eliminando la amenaza del régimen iraní”.

