En medio de la baja de la recaudación sostenida durante un semestre, una situación que jaquea a los gobernadores, de noviembre a enero el Ejecutivo giró 533 mil millones de pesos menos en valores reales respecto del año anterior.
Las provincias tuvieron una variación nominal positiva de entre el 25 y el 33%, pero al ajustar por inflación, prácticamente todas sufrieron una variación real negativa.
En ese sentido, 23 de las 24 provincias perdieron poder adquisitivo real respecto del período anterior, pero hubo dos grandes perjudicadas, que fueron Córdoba y Santa Fe.
Entre ambas perdieron más de 130 mil millones de pesos, casi un quinto que toda la masa coparticipable que el gobierno evitó pagar.
