La iniciativa fue presentada como una herramienta para enfrentar la circulación de noticias falsas y versiones que desde el oficialismo consideran malintencionadas.
En ese marco, desde la nueva oficina sostienen que van a “combatir la desinformación brindando más información”, y remarcan que esta decisión implica “sumar una voz oficial para desmentir operaciones”, algo que —según aclaran— es “lo contrario a la censura”, al tiempo que aseguran que “el derecho a la libertad de expresión es sagrado para esta administración”.
El mensaje también vincula la medida con el fin de la pauta oficial dispuesto por el Gobierno al asumir.

