“El gobierno cubano está hablando con nosotros y tiene problemas muy serios, como ustedes saben. No tienen dinero, no tienen nada en este momento, pero están hablando con nosotros y quizá veamos una toma de control amistosa de Cuba”, declaró Trump a la prensa al salir de la Casa Blanca rumbo a Texas.
Según añadió, el secretario de Estado, Marco Rubio, está tratando el asunto “a muy alto nivel”.
En ese marco, Rubio declaró el miércoles que Cuba necesitaba un “cambio radical”, poco después de que Estados Unidos flexibilizara sus restricciones a las exportaciones de petróleo hacia la isla por “razones humanitarias”, en medio de la grave crisis económica que atraviesa el país.
Estados Unidos impuso desde enero un bloqueo energético a Cuba, al considerar que la isla comunista —ubicada a apenas 150 kilómetros de la costa de Florida— representa una “amenaza excepcional” para la seguridad nacional estadounidense.

