En ese sentido, precisaron que el texto definitivo debía integrar con precisión cada uno de los cambios votados en el recinto, lo que implicó un trabajo de revisión artículo por artículo.
«La cantidad de correcciones y agregados obliga a un proceso de armonización que lleva más tiempo del habitual antes de que el expediente pueda ser firmado y remitido formalmente», señalaron.
Las mismas fuentes consignaron que el documento “contiene muchas modificaciones y correcciones de los cambios incorporados y votados en la sesión”, y que esa tarea de consolidación técnica demandó una revisión minuciosa para evitar inconsistencias.
En la Cámara de Diputados esperan ahora iniciar el tratamiento del proyecto en comisiones. El oficialismo busca avanzar con rapidez, en línea con la intención del Gobierno de convertir la reforma en ley antes del inicio de las sesiones ordinarias, el 1 de marzo, cerrando así el debate durante el período extraordinario.

