El país islámico posee el 10% de las reservas mundiales de petróleo y tiene injerencia directa en la circulación de un 20% del suministro global mediante el estrecho de Ormuz, por lo que, en el actual contexto de tensión, el precio del barril podría escalar hasta los u$s100, según estiman analistas.
La disparada del valor en el índice de referencia Brent sería superior al 37% respecto al cierre del viernes, cuando cotizó a u$s72,48. En caso de registrar un avance de esa proporción, igualaría la marca ya registrada en otros conflictos, como en 2022 con el estallido de la guerra entre Rusia y Ucrania. El precio récord del Brent se dio en julio de 2008, cuando alcanzó los u$s146,08.
Tras el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, las señales de alerta en los mercados se han disparado y, ante el cierre del estrecho de Ormuz, los temores de salto en los precios y las dificultades para el abastecimiento se incrementan exponencialmente.
Además del control de la vía marítima, Irán es un actor central en el mercado petrolero al contar con grandes reservas y producir unos 3,3 millones de barriles diarios, que tienen a China como principal destino.
Actualmente, el estrecho está cerrado para barcos desde el sábado, según revelaron medios iraníes. En caso de persistir el bloqueo, aumenta la presión sobre los precios y el mercado del petróleo, según advierten los analistas.

