La ex funcionaria judicial, con fuerte compromiso con la restitución de la identidad de personas, fue quien dictó la pena máxima para el dictador Videla por secuestrar y ocultar menores, robarles su identidad y hacer desaparecer o matar a sus madres, en el marco del Plan Sistemático de Apropiación de Personas.
Entre 1993 y 2017, Roqueta se desempeñó como jueza de Cámara del Tribunal Oral en lo Criminal Federal Nº 6 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En su trabajo como presidenta de ese tribunal tuvo a su cargo las causas referidas a la práctica de apropiación de bebés en el contexto del terrorismo de Estado conocidas como Fontana – Sandoval, Plan Sistemático y Médicos de Campo de Mayo.
El recordado fallo del tribunal 6, que estuvo integrado por los magistrados Julio Luis Panelo y Domingo Luis Altieri, también dispuso 30 años de prisión para el genocida Jorge «El Tigre» Acosta, 15 años de condena para Reynaldo Benito Bignone, entre otras penas de entre 5 a 40 años de cárcel para otros partícipes del plan de exterminio que se llevó adelante en Argentina entre 1976 y 1983 sobre una parte de la población con la excusa de combatir la subversión.
