Un perito de Gendarmería que declaró como testigo este viernes ratificó que el celular de Fernando Sabag Montiel permaneció encendido y siguió activo en momentos críticos, posteriores a su detención por el intento de asesinato de Cristina Fernández de Kirchner, el 1° de septiembre de 2022.
El testimonio del especialista dio detalles de la pericia que permitió establecer que durante dicho periodo varios mensajes de WhatsApp fueron eliminados, cuando el imputado ya se encontraba bajo custodia policial, y antes de quedar a disposición de la Justicia.
Esto refuerza hipótesis judiciales sobre maniobras para la eliminación de algunos datos, ocurridas tras el hecho, según se investiga en el tribunal a cargo de la jueza federal María Eugenia Capuchetti, con la intervención de la Fiscalía Federal 2.
El testimonio precisa que los mensajes borrados corresponden principalmente al 1 y parte del 2 de septiembre de 2022, un marco temporal que abarca horas posteriores al atentado contra la entonces vicepresidenta.
La justicia sospecha que la secuencia del operativo posterior al intento de magnicidio arrojó una serie de anomalías determinantes en la preservación de pruebas.
La Gendarmería Nacional estableció que entre el atentado y el secuestro formal del teléfono celular pasaron tres horas y veinte minutos sin custodia técnica ni acta formal de resguardo, tiempo en el que el propio imputado habría seguido en contacto con el móvil. Recién a las 00:23 del 2 de septiembre de 2022, en la esquina de Juncal y Uruguay, se confeccionó el formulario único de cadena de custodia.

