El encuentro fue promovido por Paraguay y reunió a cancilleres y funcionarios de países como Argentina, Bolivia, Ecuador, Panamá, Costa Rica, Honduras y Perú, con el objetivo de intercambiar posiciones sobre el conflicto.
Durante la reunión, Sa’ar expuso la postura de su gobierno frente a Irán y el grupo Hezbolá, a los que vinculó con actividades ilícitas en América Latina y con redes del narcotráfico.
El canciller israelí pidió a las naciones de la región que designen a la Guardia Revolucionaria iraní y a Hezbolá como organizaciones terroristas, y agradeció a los países que "ya lo han hecho".
Además, sostuvo que la ofensiva conjunta con EE.UU. contra Irán, así como otras acciones en el Oriente Medio, contribuirían a mejorar la seguridad en América Latina.
El presidente argentino Javier Milei expresó un respaldo explícito a Israel y Estados Unidos en su confrontación con Irán.
Milei ha definido a Irán como un "enemigo" de Argentina y ratificó su alianza estratégica con Israel, enmarcando su apoyo en la defensa de los valores de Occidente frente al terrorismo.
