El encuentro está previsto en el Estadio Lusail, sede emblemática que quedó bajo atención luego de reportes de actividad militar en zonas cercanas. Algunos residentes afirmaron haber visto proyectiles sobrevolando áreas próximas al estadio, lo que elevó la inquietud en torno a la seguridad.
El Gobierno de Qatar ordenó el cierre temporal del espacio aéreo y solicitó a la población permanecer en sus domicilios mientras se monitorea la situación. La medida implicó la suspensión de vuelos comerciales, tanto de llegada como de salida, como parte de un protocolo preventivo ante la escalada del conflicto regional.
La Finalissima, que enfrentará a los campeones de América y Europa en un evento de alto perfil internacional, moviliza delegaciones, prensa y miles de aficionados. La paralización de vuelos y el estado de alerta mantienen en suspenso la logística internacional a pocas semanas del partido.

