La salida “se dio en el marco de un acuerdo en un contexto en el que el organismo entra en una etapa de mayor digitalización y modernización de sus procesos. En ese sentido, se optó por un perfil como el de Arancibia para liderar esa nueva fase”.
También presentó la renuncia la mano derecha del titular, Paula Amor, pero acogiéndose al retiro voluntario de unos $80 millones de pesos ofrecido por el organismo.

