Se trata de Graciela Molina de Cancio y Victoria Cancio, que prestaron declaración como testigos ante el fiscal federal Gerardo Pollicita, en el marco de la investigación por presunto enriquecimiento ilícito por parte de Adorni.
Ambas figuran como acreedoras de Adorni, dado que le otorgaro una hipoteca "no bancaria" 100.000 dólares (85.000 y 15.000, respectivamente) para la compra del inmueble que posee sobre la avenida Asamblea, el mismo día en que la esposa del funcionario, Bettina Angeletti, adquirió otra propiedad en el country Indio Cua, en Exaltación de la Cruz.
Según la escribana que validó las firmas de ambas viviendas, Adriana Nechevenko, negó que existieran préstamos de dinero en efectivo y aseguró que las operaciones se produjeron dentro de un marco “normal”, donde no hubo ninguna “irregularidad”.

