Ratificó la postura oficial del Banco Nación y negó "cualquier trato preferencial o acomodo" para empleados públicos libertarios sobre el acceso a los préstamos hipotecarios. En la misma línea, afirmó que todos los créditos están sujetos a "procesos de aprobación estandarizados" y “cumplen con los requisitos de solvencia exigidos a cualquier cliente”.
La defensa por parte de Zagaglia se basa en las condiciones de la línea +Hogares, que ofrece “tasas preferenciales del 4,5% para usuarios que perciban haberes en el banco” y plazos extendidos, con una opción de financiamiento “hasta 30 años”.
Asimismo, sostuvo que el monto máximo de los préstamos es de hasta aproximadamente “$390 millones, cubriendo hasta el 75% del valor de la propiedad”. También, señaló que existen líneas de crédito de hasta $50 millones para monotributistas y trabajadores que están abiertas al público general bajo las condiciones del mercado.
El presidente del BNA, Darío Wasserman, también defendió el otorgamiento de créditos hipotecarios a funcionarios del Gobierno Nacional: aseguró que “no hubo irregularidades ni tratos preferenciales” y que cumplieron con los requisitos de “evaluación crediticia y el scoring habitual”.

