A su vez, los primeros cuatro deciles de trabajadores perciben en promedio apenas $392.439, muy lejos de los $2,5 millones que reciben los sectores más altos. Este dato se emparenta directamente con el salario mínimo vital y móvil que determina el Gobierno y se ubicó en $352.400 durante marzo. Los salarios continúan siendo más elevados entre los trabajadores formales que en los informales.
Quienes cuentan con descuento jubilatorio (empleo formal) tienen un ingreso promedio de $1.321.353, mientras que los informales perciben apenas $651.484.
Es decir, un trabajador formal gana, en promedio, el doble que uno informal, lo que refuerza el rol de la precarización como factor clave de desigualdad.

