La advertencia se da en un contexto de extrema tensión en Medio Oriente, donde el control de esa vía marítima —clave para el tránsito global de petróleo— se convirtió en uno de los principales puntos de conflicto entre ambas potencias.
Según planteó la Casa Blanca, la propuesta estadounidense incluye exigencias centrales como la reapertura sin restricciones del estrecho y garantías en torno al programa nuclear iraní. Trump dejó en claro que el rechazo de Teherán podría tener consecuencias directas sobre la navegación en la zona, en lo que sería una medida de alto impacto económico global, dado que por ese corredor circula una porción significativa de la energía mundial.
“En algún momento, alcanzaremos una situación en la que ‘se permitirá la entrada a todos y la salida a todos’, pero Irán no ha permitido que eso suceda”, escribió Trump este domingo en su plataforma Truth Social.

