La información, difundida por la agencia Reuters, detalla que Washington evalúa reconsiderar su posición sobre las llamadas “posesiones imperiales” europeas.
El apoyo a la administración británica en el archipiélago del Atlántico Sur estaría bajo revisión como parte de una serie de sanciones diplomáticas contra el gobierno del primer ministro Keir Starmer, a quien Trump ha criticado duramente por su renuncia a participar en el conflicto en Medio Oriente.
Actualmente, el Departamento de Estado de los Estados Unidos reconoce formalmente la administración de facto del Reino Unido pero admite la existencia de la reivindicación argentina.

