Según reportes oficiales y de testigos, los asistentes —periodistas, funcionarios y legisladores— se cubrieron y se tiraron al suelo al oír los ruidos, mientras agentes del Servicio Secreto retiraban rápidamente del salón al presidente; a la primera dama, Melania Trump; al vicepresidente, JD Vance, y a otros miembros del Gobierno.
Las autoridades informaron que no hubo funcionarios heridos y que un sospechoso en el aparente incidente fue detenido.
Minutos después de la evacuación, Trump escribió en su red Truth Social que había sido “una noche intensa” en la capital y elogió la respuesta de las fuerzas de seguridad.
Confirmó que el tirador fue detenido y señaló que recomendó que “el espectáculo continúe”, aunque aclaró que seguiría las indicaciones de las autoridades, que evaluarían los próximos pasos.
