El sistema universitario nacional se encamina a una nueva parálisis total. La Conadu Histórica (CONADUH) convocó a la cuarta semana de paro nacional del 13 al 18 de abril, que afectará a todas las casas de altos estudios del país.
La medida busca denunciar lo que los trabajadores consideran una «asfixia» presupuestaria deliberada por parte del Gobierno nacional, que ya acumula más de 172 días de incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
Para Antonio Rosselló -economista, docente de la UBA y miembro de las mesas ejecutivas de AGD UBA y la Conadu-, la situación actual superó el plano de la discusión paritaria para convertirse en un conflicto legal de fondo.
«Es un Gobierno que está fuera de la ley y por eso hemos escalado ese conflicto», argumentó. Según el investigador, el Poder Ejecutivo ignora tanto lo votado por el Congreso como los fallos de la Justicia Federal que ordenan la aplicación inmediata de la normativa.
Rosselló dio cuenta de una brecha insalvable entre los ingresos docentes y el costo de vida.
El economista detalló que hoy un docente con diez años de antigüedad y cientos de estudiantes a cargo percibe apenas $250.000, una cifra que lo sitúa muy por debajo de la canasta básica.
Incluso en los casos de máxima dedicación (50 horas semanales), los salarios llegan a $1.250.000, mientras que la línea de pobreza para este mes se proyecta por encima de los $1.400.000.

