“Los desafíos a los que nos enfrentamos son demasiado grandes para que una sola nación los afronte en solitario. Pero en este entorno impredecible, nuestra alianza no puede dormirse en los laureles ni dar por sentado que los principios fundamentales perduran”, declaró.
Se trata del segundo discurso de un monarca británico ante el Congreso de Estados Unidos desde que Isabel II habló en 1991.
Carlos III citó las declaraciones del primer ministro británico, Keir Starmer, del mes pasado, en las que afirmó: “La nuestra es una alianza indispensable. No debemos ignorar todo lo que nos ha sostenido durante los últimos 80 años. Al contrario, debemos seguir construyendo sobre ello”.
