magicScript

Triunfazo de Central en Asunción, lo mereció antes y lo encontró sobre el final

 



Por la segunda fecha del Grupo H de la Copa Libertadores de América, Rosario Central visitó a Libertad de Paraguay en tierra guaraní, con la ausencia de su emblema, Ángel Di María, que se quedó en Rosario afectado por una lesión. Impresionante movilización de simpatizantes auriazules.  El único tanto del partido, que terminó 1 a 0,  fue anotado por Enzo Copetti, a poco del final. 

En la primera etapa el conjunto de Almirón fue netamente superior a su rival, sin embargo casi lo termina en desventaja. Desde el arranque mismo del encuentro asumió protagonismo, Sandez cedió para Veliz y el 9 de cabeza probó al arquero local. Enseguida, Giménez la tocó por arriba del arquero y la sacaron en línea de gol. 

Pizarro también tuvo la suya, tras eludir a un rival y dejar en el camino a González, su disparo también fue rechazado en la línea por un defensor. La ausencia de Di María se notó en la generación de fútbol, sin embargo el elenco Canalla se las arregló para llegar en media docena de ocasiones con chances de convertir.

Una vieja frase asegura que los goles que no se hacen en un arco, casi siempre se sufren en el propio. Ya en tiempo adicionado, el local llegó por primera vez, con un remate desde afuera probó a Ledesma, que llegó a desviar corto y un delantero que llegaba estrelló su cabezazo en el travesaño. 

El fútbol es un deporte imprevisible, por eso es tan dinámico e interesante, Central mereció por lejos irse en ventaja en el primer tiempo y casi se va perdiendo, en la segunda mitad no jugó mejor, incluso otro disparo en el travesaño por parte del local casi lo pone en desventaja, pero se lo terminó llevando por el tanto de Copetti. 

El conjunto paraguayo se había parado mejor en el segundo tiempo, Central había sentido el esfuerzo y ya no podía hacerse de la pelota con facilidad, Ibarra, de gran partido y quizás la figura de la cancha ya no daba abasto para contener en inferioridad numérica, pero el fútbol es fútbol, deporte imprevisible.

Franco había estrellado la pelota en el travesaño de Ledesma, que estaba vencido a los '62 y luego de eso el arquero auriazul simuló una dolencia para ordenar el equipo. Algunas indicaciones necesarias para ordenar líneas y que los cambios de Almirón se metieran en partido. Con el ingreso de Copetti se había cambiado esquema, y era necesario ordenarse. 

Central afrontó el final del partido con aplomo, buscó ya no dejarse sorprender, el empate no era lo que había ido a buscar, pero mucho peor era perder, y así lo entendió. La multitud canalla dio el último empujón y pidió ir una vez más. Y así lo hizo, Coronel la manejó en tres cuartos de cancha, metió un certero pase filtrado para Enzo, que de media vuelta, casi emulando su último gol del fin de semana la mandó al fondo de la red para poner justicia en el marcador. 

El equipo mostró madurez, cuando fue mejor lo jugó y buscó por todas partes, con poco fútbol pero mucha entrega, cuando perdió la pelota lo sufrió y cuando logró volver a respirar lo definió, algo que había merecido mucho antes, cuando fue una tromba. Buen triunfo canalla en Asunción que lo posiciona nuevamente para pelear el grupo y la clasificación. 

  



Entrada más reciente Entrada antigua
.: Otro camino a la información :.

inicio_recent