A través de cruces de información entre el Siradig y las liquidaciones anuales confeccionadas por empleadores mediante el formulario F.1359, el organismo detectó inconsistencias en distintos conceptos deducidos del impuesto.
Las observaciones alcanzan principalmente gastos vinculados a indumentaria y equipamiento, vehículos de corredores y viajantes, aportes previsionales, aportes a Sociedades de Garantía Recíproca (SGR) y cargas de familia.
La preocupación creció porque ARCA advirtió que esas diferencias podrían transformarse en “discrepancias significativas” para quienes se hayan adherido —o planeen adherirse— al Régimen Simplificado de Ganancias impulsado por el Gobierno.
Ese esquema, presentado oficialmente como una herramienta para facilitar la formalización patrimonial y permitir la exteriorización de ahorros no declarados, incluye un “tapón fiscal” que limita futuras revisiones sobre variaciones patrimoniales pasadas.
Sin embargo, la normativa vigente establece que el beneficio podría perderse si ARCA detecta diferencias relevantes entre lo declarado por el contribuyente y el impuesto finalmente determinado por el organismo.
Actualmente, una diferencia igual o superior al 15% podría ser considerada como una discrepancia significativa. Las notificaciones comenzaron a llegar en los últimos días a través de los domicilios fiscales electrónicos de cientos de trabajadores.

