El Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (INSSJP-PAMI) identificó una red de desvíos en prestaciones oftalmológicas y ópticas que se replica en distintos puntos del país, con patrones de sobrefacturación, prestaciones fantasma, circuitos cerrados y cobros indebidos a afiliados.
Los relevamientos, realizados mediante cruces de datos del sistema de Órdenes Médicas Electrónicas (OME) y auditorías prestacionales, demuestran que no se trata de casos aislados, detectándose la repetición de estas maniobras en Santiago del Estero, Buenos Aires, Entre Ríos y La Rioja.
La auditoría identificó al menos cinco modalidades de desvío, siendo la más extendida la sobrefacturación de anteojos.
Según el informe, los prestadores recetaban lentes de baja graduación pero facturaban módulos de alta graduación, hasta cinco veces más caros: «Un módulo real tiene un valor de $4.941, mientras que los módulos facturados llegaron a $27.204».
A esto se suman las «prestaciones fantasma», consistentes en consultas y estudios nunca realizados, donde «hasta el 50% de las órdenes carecía de respaldo clínico».

